🥾 Las botas más caras… y la peor falla en el Volcán Barú

Había decidido estrenar botas ese día.
No cualquier par.
De esas que uno investiga, compara, justifica… y termina pagando caro porque “esto sí es calidad”.

Pesadas. Resistentes.
Hechas —en teoría— para comerse montañas como el Volcán Barú.
(No voy a decir la marca… pero bueno, ellos saben quiénes son 😅).

Salí confiado.
Demasiado confiado.


🎧 El primer sonido

Íbamos subiendo: grupo de 10, buena vibra, todo fluyendo.
Yo con música, como siempre… volumen bajo, casi secreto. Más para mí que para el mundo.

Ese día guiaba un grupo de Costa Rica —el segundo latino del año.
Curioso, porque la temporada venía cargada de franceses y algunos canadienses.
Hasta ese momento… ni un solo panameño en el 2026.

Pero ese grupo de Costa Rica traía algo distinto. Energía buena.

Y de repente—

clac… clac… clac…

Ese sonido no era normal.

Miro hacia abajo.

No era toda la suela…
Era la capa inferior. El caucho.
La parte que da agarre… despegándose.

Y ahí pensé:

Ok… esto no estaba en el plan.


🥴 “No pasa nada”… hasta que sí pasa

Primera reacción: negación.

“Seguro es leve.”
“Lo arreglo rápido.”

Parada técnica.
Saco duct tape. Arreglo express.

Spoiler: no sirvió.

En el siguiente mirador ya era evidente.
La bota se abría… y lo más técnico del sendero apenas empezaba.

Roca.
Roca filosa.
De la que no perdona.


🤔 Ocultarlo… o hacerlo parte del show

Ahí entra la mente del guía.

Podía disimularlo.
Hacerme el loco.

Pero pensé:

Si se va a notar… que se note bien.

Saqué la cinta.
Vendé la bota frente a todos.
Sin drama. Sin excusas. Solo resolviendo.

El grupo empezó a mirar.

Un mae suelta: —“Mae… se le dañó la bota, mae.”

Sí.
Gracias por el dato 😂


💪 Subiendo con fe… y duct tape

Para contexto:

Casi 200 libras de peso.

  • mochila de ~43 libras.
  • subida constante en roca filosa.

Y aún así…

Esa vendada aguantó hasta la cima.

Ahí lo entendí todo:

El MVP del hike no fui yo.
Fue el duct tape.


😅 Plot twist: la otra bota

En la bajada… la cinta cede.

Quito el tape.
La suela prácticamente suelta.

Segunda vendada.

Sigo.

Y cuando pensé que ya había pasado la prueba…

La otra bota empieza a hacer lo mismo.

Ahí ya no fue frustración.

Fue como si la vida dijera:

“¿Ah sí? ¿Resolviste una? Vamos a ver qué haces con dos.”

Y yo:

Bueno… vamos con esto.


🧠 Decisiones bajo presión

Pude arrancar la capa por completo.

Pero eso podía empeorar todo.

Así que hice lo contrario:

No destruir.
Sostener.

Resolver… sin joder lo que aún sirve.


💬 La famosa “garantía”

Una chica del grupo me dice: —“Tienes que pedir garantía.”

Tenía sentido.

Pero luego reviso…

Garantía: 5 días.
Tiempo desde la compra: casi un mes.

Guardadas esperando “el hike especial”.

Ese era.

Así que… F.


🚌 Misión cumplida… (o eso creía)

Llegamos al bus.
Todo bien.

Pero el plan seguía: ir al mall.

Y yo… con botas momificadas.


🏬 Entrada al mall (modo documental)

Pensé quedarme en el bus.

Pero no.

Bajé así mismo: Ropa de montaña.
Lentes.
Botas envueltas en duct tape.

La gente no miraba mi cara.

Miraba mis pies.

Como diciendo: “¿Este man viene de una guerra o qué?”

Yo me sentía en un documental:

“Sobreviviendo al mall: edición extrema.”


👟 Compra express

Entré a una tienda.

Le digo a la chica: —“Necesito botas. Ya.”

Ella mira mis pies.

No pregunta nada.

Solo entiende.

—“Dame una bolsa, me cambio aquí mismo.”

Cambio hecho.

Las viejas: al retiro.
Las nuevas: al juego.


🍵 El momento inesperado

Después de todo…

Me senté en un café.
Pedí una infusión de cranberry.

Silencio.
Música.
Reset mental.

Pasa el grupo.
Se ríen. Me río.

Algunos se quedan.

Y, sin planearlo…

Ese fue uno de los momentos más relajados del día.


🔧 Epílogo

No boté las botas.

Las llevé a un zapatero.
De esos que parecen ingenieros encubiertos.

Las reconstruyó.

Y quedaron… mejor que nuevas.

A veces lo artesanal le gana a lo industrial.


🎸 Lo que realmente importa

La montaña no te prueba cuando todo sale bien.

Te prueba cuando algo falla.

La vida igual.

Te lanza el caos y te pregunta:

¿Te frustras?
¿Te adaptas?
¿Te caes solo… o te llevas al grupo contigo?

¿O lo conviertes en historia?


🔥 Cierre

Las botas fallaron.

Las dos.

Pero el hike no.

Porque al final…

No se trata de que todo salga perfecto.

Se trata de saber qué hacer cuando nada lo hace.

Y ese día…

Se volvió historia.

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